ARRIETA, Joxe Austin

(San Sebastián, 1949)

Es licenciado en Filología Románica, y actualmente trabaja como traductor para la entidad bancaria guipuzcoana Kutxa. Joxe Austin Arrieta entró en el mundo de la literatura de la mano del libro de narraciones Bidaia-Termitosti (Ustela, 1978), aunque el reconocimiento le llegó a través de su siguiente obra: la novela Abuztuaren 15eko bazkalondoa (GAK, 1979; Elkar, 1985; Trad. La sobremesa del 15 de agosto, Hiru, 1994). Dado que el 15 de agosto se celebra el día de la Virgen, la familia del protagonista, un joven de dieciséis años, se reúne alrededor de la misma mesa. Tras la frugal comida el joven da rienda suelta a sus pensamientos, dando cuenta al lector de su infancia y de sus principales preocupaciones, entre las que se encuentra la repentina crisis vocacional que lo embarga -el muchacho es seminarista- tras haber conocido a Marisa. Los pensamientos del joven nos llevan continuamente del presente al pasado y viceversa, situación que aprovecha el autor para realizar una crónica de la historia de Donostia en las décadas de 1950 y 1960. Pero la voz del joven seminarista no es la única que se percibe en el relato; en un segundo plano aparece la de su padre, cuyo cometido será rememorar la Guerra Civil Española.

De Abuztuaren 15eko bazkalondoa la crítico Mari Jose Olaziregi destaca «la habilidad que muestra el narrador a la hora de transcribir las diferentes acentos de los personajes». «Esa heteroglosia es patente en los monólogos así como en las anotaciones y conversaciones superfluas de los que se halla alrededor a la mesa, que continuamente están interrumpiendo las reflexiones de los protagonistas. Gracias al empleo de diferentes registros, voces y niveles de lenguaje, la novela se convierte en un concierto de voces que refleja de manera excepcional la compleja realidad vasca» (in Olaziregi, Mari Jose. Euskal eleberriaren historia, Labayru-Ayuntamiento de Amorebieta-Etxano, 2002).

En cuanto a técnica su siguiente trabajo, Manu militari (Elkar, 1987), supuso un paso adelante. La novela parte de las cartas que Iñaki, un joven que está realizando el servicio militar en Melilla, envía a San Sebastián a su novia Izaskun, pero la novedad reside en la manera en que el autor presenta e indaga en esta correspondencia. «Al igual que en su anterior novela, Manu militari posee un gran componente autobiográfico, siendo la narración reflejo de las vivencias de toda una generación en época de la dictadura franquista (...). Junto a esas características, la novela presenta una amplia intertextualidad, conseguida a base de varios collages y pastiches. Y esos textos, combinados a lo largo de toda la novela, ofrecen variadas formas narrativas: el narrador se va transformando en director de cine, en escribano de un monasterio de la Edad Media, en detective de un telefilme policiaco... y en cada uno de esos contextos va transcribiendo las cartas que Iñaki envía a su novia. El cine y la televisión, imágenes y personajes de las novelas Il nome della rosa de Umberto Eco y Die Blechtrommer de Günter Grass... todos esos elementos hacen que la novela sea un concierto polifónico, y eso fue lo que el crítico J. M. Lasagabaster analizó desde un punto de vista bajtinariano» (in Olaziregi, Mari Jose. Op. Cit.).

Tras Manu militari, el autor publicó el libro de narraciones Labur aroz (Txalaparta, 1997).

Al igual que en la narrativa Arrieta ha realizado una labor encomiable en el ámbito de la poesía. En un breve espacio de tiempo el guipuzcoano publicó cuatro poemarios: Arrotzarena-Neurtitz neurgabeak (GAK, 1983), Bertso-paper printzatuak (Elkar, 1986), Mintzoen mintzak (Elkar, 1989), Graffitien ganbara (Fundación Kutxa, 1996). Tras un período de silencio, en 2003 salió a la luz su quinto poemario: Orbaibar (Fundación Kutxa). Según el poeta Koldo Izagirre, «en cierta medida lo que diferencia a la poesía de Joxe Austin Arrieta es el ser consecuencia de las relaciones que para con la poesía mantiene el propio autor. Tal y como expresan los títulos («neurtitz neurgabeak» -versos no contados- / «bertso-paper printzatuak» -versos agrietados- / «graffitien ganbara» -desván de los graffitis-...), Arrieta mantiene una actitud modesta ante sus libros, como si anduviera tras el rastro de una poesía ideal o como si se sintiera avergonzado al lado de los que tiene por ejemplos supremos. Juan Mari Lekuona tiene dicho que la actividad poética de este autor también es un homenaje a la propia poesía. La poesía de Arrieta está llena de ecos, pero huye del cultismo. Lekuona se acercó de manera exacta la inter-textualidad de este poeta al definirla como «intra-literatura», pues en sus textos inserta las bellezas recogidas de la tradición tanto del pueblo como del ámbito culto. Se puede decir que trata de crear nuevos clichés literarios, quiere que sean universales nuestros viejos poetas. (...) A nivel formal se trata de una poesía muy trabajada. Arrieta posee infinidad de recursos linguísticos, por lo que escoge las palabras con gran esmero con el objetivo de expresar aquello que busca, y no algo parecido. Pese a que la creación de imágenes es totalmente consciente, la conexión que existe entre las palabras y la relación fonética de las mismas a veces nos producen cierto mareo surrealista, sensación que aumenta con el recitado. A la riqueza del vocabulario hay que añadir la preocpación por la mesura. En el verso libre muestra una tendencia a la cadencia, creando estrofas de gran perfección. Y bajo la construcción linguística siempre aparece la fuerza del sentimiento, pues sin saber «por qué los ama» ama a los marginados, a muchas personas, a todos los oprimidos» (in Izagirre, Koldo coord. Joxe Austin Arrieta, XX. mendeko Poesia Kaierak, Susa, 2001).

Por otra parte, Arrieta ha realizado una gran labor como traductor. Suyas son las traducciones al euskera de Memorias de Hadriano (Hadrianoren oroitzapenak; Elkar, 1985) de Marguerite Yourcenar, El señor de las moscas (Eulien ugazaba; Elkar, 1991) de William Goldwing, Llaves de cristal (Beirazko giltzak ;Elkar, 1997) de Jaume Fauster, y Homo Faber (Elkar, ) de Max Frisch, entre otros. Por la traducción al euskera de El señor de las moscas Arrieta obtuvo el Premio Euskadi en 1993.


Más información sobre el autor y su obra en Internet:

© Foto de Joxe Austin Arrieta: gara.net

© La sobremesa del 15 de agosto: Hiru

© Joxe Austin Arrieta. XX. Mendeko Poesia Kaierak: Susa