JUARISTI, Felipe

(Azkoitia, 1957)

Estudió Periodismo y Sociología en la Universidad Complutense de Madrid. Además de ser miembro fundador de las revistas literarias Porrot y Literatur Kazeta, ha trabajado como editor en las editoriales Baroja y Bermingham.

Felipe Juaristi cuenta a sus espaldas con una significativa trayectoria poética. Sobre su poesía ha escrito Koldo Izagirre: «Lo clásico no es sólo la antigüedad, esa tradición que de tan grande que es puede acabar siendo una carga destructora. Aquello que suelen poseer las obras maestras de algún lugar y tiempo: el ritmo dulce, la ornamentación apropiada, la exactitud de lo dicho... en una palabra, todo poema que presenta aquello que denominamos equilibrio entra dentro de lo clásico. Bajo esos parámetros se define la poesía de Felipe Juaristi: está tocada de inspiraciones cultas, pero no es cultista; es elegante, pero no formalista; posee un punto de vista filosófico, pero no es conceptual; y aunque no se puede tachar de sentimental, poco tiene de fría... La suya es una poesía que no chirría; el difícil equilibrio entre la inteligencia y el sentimiento, eso es la obra de Felipe Juaristi, la conclusión personal de la toma consciente de los momentos poéticos cumbres de la literatura» (in Izagirre, Koldo. Felipe Juaristi, XX. mendeko Poesia Kaierak, Susa, 2001).

Denbora, nostalgia (Tiempo, nostalgia; La Primitiva Casa Baroja, 1985) es el primer poemario publicado por Juaristi. «El título, Denbora, nostalgia, define claramente su contenido poético: la temporalidad y la consecuente nostalgia que suscita en el autor. No es la suya una poesía que destaque por la ironía; en todo caso, se trataría de una ironía de la desesperanza, de la resignación: consciente de que "no hay respuesta", sigue buscándola. Como diría ese gran conocedor del alma suicida que fue Jacques Rigaut, "la partida continúa con los que siguen buscando". Su búsqueda está revestida de nostalgia y cierto halo de melancolía que, a decir de André Gide, no será sino "fervor caído".

»Su poesía se debate entre la memoria que, de manera irremediable, nos permite atisbar pequeños paraísos - los únicos posibles, por perdidos -, pero no morar en ellos, y el tiempo que condena al poeta a un destierro que lo hace consciente de su destino mortal» (in Aldekoa, Iñaki. Historia de la literatura vasca, Erein, San Sebastián, 2004).

Según señala Aldekoa, mientras que su segunda obra, Hiriaren melankolia (La melancolía de la ciudad; La Primitiva Casa Baroja, 1987), muestra clara marca de la influencia de El amor y la poesía de Paul Eluard, de Charles Baudelaire y de algunos poetas surrealistas, son Hölderlin y los filósofos de la antigüedad quienes pueblan los poemas de su tercera obra, Laino artean zelatari (Al acecho en la niebla; Alberdania, 1993). Con su siguiente obra, Galderen geografia (Alberdania, 1997; Geografía de las preguntas, Bassarai, 1999), Juaristi obtuvo el Premio Euskadi en 1998. «Después del libro anterior, es decir, tras la experiencia de rescatar de la niebla y la confusión algunas voces verdaderas y fundirlas en el crisol incandescente de las palabras, o, como diría Rilke, después de "proponer un nombre para el rumor originario del mundo", nos lega el autor un último testamento donde los poemas - los nombres - interrogan los perfiles de su mundo poético y existencial. Cuando se han acallado las grandes preguntas y, pese a no haber encontrado respuestas, seguimos siendo impulsados y atraídos por ellas. Vida y muerte, amor y olvido, pregunta y respuesta, poesía e infinito, lluvia y tristeza o Auschwitz. Nunca se violenta la palabra mediante vaporosas abstracciones; por el contrario, ideas y sentimientos, filosofía y erótica, ética y política, todo se transmuta en poesía, que está siempre del lado de la interrogación y de la meditación. Una reflexión sin metafísica. Una geografía de las palabras; las suyas, aquellas que nos marcan los perfiles de su mundo, del alfabeto humano escrito por un poeta. Sin embargo, el título del libro es: Geografía de las preguntas. Así es: porque, aun cuando afirma, el poeta interroga» (in Aldekoa, Iñaki. Op. cit.).

Su último poemario publicado hasta la fecha es Begi-ikarak (Temblores oculares; Erein, 2004). «Situarse en frente de la muerte, de la oscuridad, del silencio de la nada, y ver que sucede tras lo sobrecogedor; quizás en lugar del "Horror, horror" citado por Kutz en la novela de Conrad pueda remplazarse por "la vida... la vida": "Gizona bere mugak baino gehiago da,/ bere errautsak baino gehiago,/ bere gorputza baino gehiago,/ bere etxea baino gehiago" (El ser humano es más que sus limitaciones,/ que sus cenizas,/ que su cuerpo,/ que su casa).

»Pero antes de llegar a ese punto de esperanza, el ser humano debe haber conocido el horror, tal y como recoge en su interior este redondo y directo libro. Pues el principio marca qué es volar: "Hegan egin du txoriak/ eta ortzadarra eraman./ Ilun geratu da basoa" (El pájaro ha echado a volar/ llevándose consigo el arco iris. / El bosque ha quedado en penumbra)» (in Kortazar, Jon. "Bizitza... bizitza", Bilbao, 01-2005).

En cuanto a la narrativa, tras su primera novela Intzentsua lurrean bezala (Como el incienso en la tierra; La Primitiva Casa Baroja, 1988) Juaristi publicó Arinago duk haizea, Absalon (Erein, 1990; Más leve que el viento, Absalon, VOSA, 1991). Los historiales de varios enfermos mentales y las ficciones inventadas por ellos delimitan el escenario de esta novela, siendo ambigua la línea que separa lo uno de lo otro. El personaje que interpreta el papel del doctor es quien da unidad a las historias, pues es él quien de manera directa o indirecta las colecciona. Hace que los personajes hablen sobre la vida, la naturaleza, el tiempo, el amor, la felicidad... mostrando éstos una verborrea poética en la que se vislumbran, tal y como sugiere la imagen tópica de los locos, momentos de lucidez. Por su parte, Bordelera (Hacia Burdeos; Erein, 1996) presenta una historia ensamblada en un tiempo histórico lejano. En ella Caballero, Soldado, Cura, Poeta y Músico se juntan con la intención de ir hacia Burdeos. Acaba de finalizar la guerra entre Normandos y Angeles y ellos, siendo Normandos, han salido victoriosos. Pero en el hostal que se encuentra en el camino hacia Burdeos hay alguien que los está esperando...

Con Airezko emakumeak (Mujeres de aire; Erein, 2004) el guipuzcoano fue finalista del Premio Euskadi de 2005. Partiendo de las reflexiones recogidas en Ethics por el filósofo judío del siglo XVII Benedict De Spinoza, el escritor desarrolla varias historias ambientadas en momentos clave de la historia de Europa - la época de la Inquisición, la Revolución Francesa y la Segunda Guerra Mundial - para dar cuenta de los ataques dirigidos a los judíos por su condición religiosa.

Juaristi también ha escrito para el público infantil y juvenil. «En sus textos aparecen temas como la libertad y el amor (en ocasiones reflejados desde el punto de vista de los animales), pero sobre todo son de reseñar la habilidad narrativa y el toque poético de sus obras» (in Etxaniz Erle, Xabier. Euskal Gazte Literaturaren Antologia, Elkar, San Sebastián, 2005). En ese sentido, Tristuraren teoria-n (Teoría de la tristeza; Erein, 1993) «habla de la falta de libertad. Sobre la tristeza que poco a poco va generando la falta de libertad. En un pueblo que irá perdiendo las instituciones, las costumbres, la capacidad de hablar... los niños narradores inventan una definición de la tristeza. El cuento va mostrando, de una manera poética y con gran seriedad, cómo nada más tomar los militares el poder van perdiéndose poco a poco las libertades y el efecto que ello tiene en la gente» (in Etxaniz Erle, Xabier. Euskal Haur eta Gazte Literaturaren Historia, Pamiela, Pamplona, 1997). Por otra parte, Ilargi-lapurra (El ladrón de la luna; Erein, 1994) y Animalien Inauteria (El carnaval de los animales; Erein, 1999) reflexionan sobre el ecologismo o el racismo, teniendo ambos como protagonista a un peculiar zorro ?es vegetariano, le gusta vestir bien y ha visto mundo-. Con Animalien Inauteria el autor se hizo con el Premio Euskadi en el año 2000. «En el libro Ilargi lapurra son tres los misterios ?y los cuentos- a resolver por el zorro: cómo robaron la luna, por qué apareció la gaviota en el bosque y donde estaba la muchacha desaparecida. Animalien Inauteria es distinto: presenta un único cuento y en lugar de resolverse un misterio tiene como eje la relación entre los animales y los seres humanos, así como - de manera indirecta - la relación entre los propios animales. Además de la frontera espiritual, existe un muro entre el bosque y la ciudad, y una prueba determinará el futuro de las citadas relaciones y del muro: las dos partes deberán demostrar quién es mejor en la música, es decir, quién toca mejor música, y esa disputa dará pie a una historia cada vez más complicada, a la vez que consigue atrapar al lector» (in Etxaniz, Xabier. Op. cit.). Las diferencias entre el Primer y el Tercer mundo, el problema de la inmigración se ven reflejadas en los libros Aduna eta aduanak (Aduna y las aduanas; Erein, 2000), Zezena eta mutila (El toro y el muchacho; Desclée de Brower, 2005) y Haydn-en loroa (Aizkorri, 2003; El loro de Haydn, Everest, 2003). En ese último «el tema es el pueblo y el elemento extranjero. Y bajo eso, al menos otros dos temas: la estructura social de un pequeño pueblo y la inmigración por una parte; el idioma y la comunicación por otra» (in Latartegi, Josu. "Bizipoza keinu ttipietan", Deia, 16-11-2006).

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© Foto: Zaldi Ero