MENDIGUREN ELIZEGI, Xabier

(Beasain, 1964)

Es licenciado en Filología Vasca y Filología Hispánica. Desde finales de la década de 1980 trabaja como editor en la editorial Elkar.

Tras haber ganado varios concursos literarios, Xabier Mendiguren publicó en 1985 su primer libro de narraciones: Sei ipuin amodiozko (Seis cuentos de amor; Susa, 1985; 16 ipuin amodiozko edición revisada y ampliada, Susa, 2002). Desde entonces ha publicado otros cinco volúmenes: Hamalau (Catorce; Elkar, 1992), Opor ezberdinak (Vacaciones diferentes; Elkar, 1995), Ene dama maite horri (A mi querida dama; Elkar, 1996), Errautsen distira (El brillo de las cenizas; Elkar, 2002) –recoge cuatro narraciones ambientadas en la Guerra Civil española–, Bihotz gosetien kluba (El club de los corazones hambrientos; Elkar, 2005) –cinco narraciones sobre personajes solitarios en busca de amor–, y Arima enkoniatuak (Almas entristecidas; Elkar, 2006).

Bekatuaren itzala (La sombra del pecado; Elkar, 1995) es la primera novela escrita por Mendiguren. Con ella obtuvo el Premio Txomin Agirre de novela en 1994. El protagonista de dicha obra es un cura que acaba de ser nombrador retor de un pequeño pueblo. Desde allí comenzará a escribir una serie de cartas a un amigo de su misma profesión, y prácticamente en ellas se basa la narración. A través de las misivas tendremos constancia de la revolución que supondrá para la aburrida vida del párroco la presencia de la ama de llaves y sobre todo de su joven hija. A medida que va avanzando la novela es más dura la lucha que se desarrolla en el interior del cura por hacer frente a la tentación de la lujuria.

Mientras tanto, un ex-miembro de ETA que tras dieciocho años de cárcel regresa a Goierri, a la casa de sus padres, es quien protagoniza el libro Berriro igo nauzu (De nuevo me has elevado; Elkar, 1997). «El protagonista, Joxe Garmendia Marmitte realiza dos ascensiones en tres días, la primera al comienzo de la novela, al final de la misma la segunda: en la primera ascensión, el protagonista sube a su caserío, mientras que en la segunda lo hace al monte Txindoki. Ambas ascensones son dramáticas y difíciles, recuerdan al camino de la cruz. El lenguaje directo y llano, los diálogos vivos o el empleo de la segunda persona son algunos de los recursos estilísticos. En este que podría ser un retrato de la sociedad vasca se reflejan el conflicto político, la decadencia de la vida rural, la vida en los pueblos pequeños... y se puede percibir el abismo que hay entre las diferentes actitudes políticas» (in Olaziregi, Mari Jose. Euskal eleberriaren historia, Labayru-Ayuntamiento de Amorebieta-Etxano, Bilbao, 2002).

Gure barrioa 1975 (Nuestro barrio 1975; Elkar, 1998) está ambientada en el verano de 1975, en un barrio de un pueblo industrial. El libro muestra lo sucedido en dicho escenario, a través de las experiencias de un niño de 11 años. «El libro presenta tres partes. En la primera, se nos muestran el ambiente, el barrio y los juegos de los niños. En el segundo, se cuenta la relación que tienen con las chicas, y en el tercero la influencia que ejerce en los niños la situación política del momento (referente a ETA, la muerte de Franco, el árbol de Guernica...). Aunando los recuerdos con la ficción, el estilo llano con la ternura, Mendiguren ha tratado de materializar la idea de que "la infancia es la patria de todos" (ver Baudelaire) en una novela» (Olaziregi, M. J. Op. Cit.).

Mediante Nerabearen biluzia (La desnudez del adolescente;Elkar, 1999) Mendiguren se adentró por la senda de la autobiografía, género al que también se adscriben las posteriores obras Errekarteko koadernoa (El cuaderno de Errekarte; Elkar, 2001), Uda betiko balitz (Si el verano fuera para siempre; Elkar, 2003), o Arbelaren gainean (Sobre la pizarra; Elkar, 2004). En Errekarteko koadernoa además de recuperar la figura de su abuelo Mendiguren muestra los cambios sucedidos en los últimos treinta años en el mundo que aquél conoció. El escritor hace una crónica sentimental a partir de una forma de vida desaparecida, tomando como eje referencias personales. Mientras tanto, en Uda betiko balitz (Elkar, 2003) retoma experiencias de su juventud; pese a que el resultado muestra un toque autobiográfico se trata de una novela de ficción. En el caso de Arbelaren gainean (Elkar, 2004), el autor elige como pnto de partida de los recuerdos el pueblo de su madre (Itsasondo).

Mendiguren también cuenta con varias obras de teatro: Publikoari gorroto (Odio al público; Euskaltzaindia, 1987), Kanpotarrak maisu. Kultur ministrariak ez digu errukirik (Los de fuera maestros. El ministro de cultura no nos tiene compasión; Susa, 1987), Pernando, bizirik hago oraindino (Pernando, aún estás vivo; Euskaltzaindia, 1989), Ankerki (Elkar, 1993), Garai(a) da Euskadi (Kutxa Fundazioa, 1993), Hilerri txikia (El cementerio pequeño; Euskaltzaindia, 1995), Telesforo ez da Bogart (Telesforo no es Bogart; Kutxa Fundazioa, 2003) y Heroien gaua (La noche de los héroes; Artezblai, 2004).

Así mismo, ha escrito una veintena de libros para niños y jóvenes, entre los que se encuentran Estitxuk pirata izan nahi du (Estitxu quiere ser pirata; Elkar, 1987), Tangoak ez du amaierarik (El tango no tiene fin; Elkar, 1988) y Harrika (A pedradas; Elkar, 1990). En ese último «se analiza el tema del paro a través de la visión de los jóvenes. Basándose en la situación laboral de los trabajadores de la fábrica Euskalduna, un joven verá como su padre se queda en el paro, la lucha que ante los despidos protagonizan los trabajadores... y él también querrá tomar parte en ello. Además de las manifestaciones y de los enfrentamientos con la policía, la novela Harrika presenta las discusiones que se crean en la escuela nada más se cierra la fábrica, el ambiente entre los estudiantes, el desempleo y otros tantos temas» (in Etxaniz Erle, Xabier. Euskal Haur eta Gazte Literaturaren Historia, Pamiela, Pamplona, 1997). Por otra parte, el autor reflexiona sobre la enseñanza en Irakasle alu bat (Un profesor inepto; Elkar, 1995), sobre el sexo en Obsexuen kluba-n (El club de los obsexos; Elkar, 1997), sobre los internados en Kanibalen kaiolan-en (La jaula de los canívales; Elkar, 1998), y sobre el conflicto político de Euskal Herria y la violencia en Txakurraren alaba-n (La hija del madero; Elkar, 2000).

En 2005 publicó Egunen harian (A lo largo de los días; Elea), donde recogió lo escrito entre el 2004 y el 2005 en su blog.

Más información sobre el autor:

© Foto: Zaldi Ero