MUÑOZ, Jokin

(Castejón, 1963)

«Llegué al mundo en 1963, en el sur de Navarra, justo en el lugar de encuentro entre el río Ebro y la vía ferroviaria. No he querido valerme de la oportunidad que me brindaba ese dato faulkneriano de ser un escritor exótico, aunque la lejanía, como planteamiento literario, sea de mi agrado. En busca de la humilde aportación que podía hacer a la literatura en euskera, he preferido saciar mi anhelo por la lejanía mediante coordenadas que no fueran geográficas. Ese fue el objetivo de mi primer trabajo, Hausturak (Rupturas). En dicha obra se pueden encontrar elementos constantes de mi trayectoria literaria, como el ansia por la huida, la necesidad de distancia o la rebeldía individual.

Una obra literaria siempre ha de traer algo "nuevo". Un libro no debe -no debiera- servir únicamente para aumentar la bibliografía del idioma en el que está escrito. Su objetivo va más allá del ejercicio realizado de forma correcta. La novedad -el riesgo-, sea cual sea, es necesaria para que la literatura -en nuestro caso la literatura en euskera- crezca con salud.

Decía Oteiza, como ejemplo del peso que ejercen en nosotros las generaciones anteriores, que 80 abuelas nos "miran". Con ánimo de aflojar esa carga escribí la breve novela Joan zaretenean (Cuando os habéis ido). Con ese objetivo, pero yendo un poco -quizás demasiado- lejos realicé el ácido-irónico libro de viajes Atlantidara biajia (Viaje a la Atlántida), ya que sentía que me apretaba demasiado el cordón umbilical de acero que nos mantiene unidos a la "casa del padre" de Aresti.

Tal vez por la deuda histórica que mantenemos con el realismo, creo que nuestros trabajos literarios, ahora y en el mundo, deben recoger la tensión que nos vive. Es decir, deben "contar" a Euskal Herria. De ese modo, en aras de explicar los fastidiosos enveses de nuestro conflicto, escribí el libro de cuentos Bizia lo (Letargo).


Bio-bibliografía:

Jokin Muñoz es licenciado en Filología Vasca, y ha trabajado en el área de alfabetización de adultos en euskera así como en la Enseñanza Media. En 1995 publicó su primera obra: Hausturak (Alberdania, 1995). Este libro puede ser considerado como una colección de cuentos así como una novela fragmentada, ya que todas las historias se sitúan en el pueblo ficticio de Izurkiz, teniendo como protagonistas al tren y la estación. A lo largo de la narración el autor intercala poesía, cartas, informaciones sustraídas de varios periódicos con la prosa de ficción.

Dos años después Muñoz publicaba su segundo libro, Joan zaretenean, nuevamente bajo el sello editorial Alberdania. Siguiendo el modelo de las novelas psicológicas, el libro nos permite adentrarnos en la mente de Alvaro Egiazabal. Tras tener conocimiento de que un amigo de la juventud ha sido encarcelado, Egiazabal poco a poco va rescatando del olvido momentos vinculados a dicho período. «La soberbia novela Joan zaretenean del castejonés Jokin Muñoz es, ante todo, un ajuste de cuentas con el pasado, tanto del protagonista como de una generación concreta», ha escrito Aingeru Epaltza con respecto a la obra (in Epaltza, Aingeru. "Aitaren etxeko atarian", Nabarra, 2001-12). Mientras, Atlantidara biajia (Alberdania, 2000), tal como explica Felipe Juaristi, «es una narración negativa referente a un viaje, escrita desde la marginalidad de lo vasco» (in Juaristi, Felipe. "Mundu geurea", El Diario Vasco, 27-04-2003).

Con su siguiente trabajo, Bizia lo (Alberdania, 2003; Letargo, Alberdania, 2004), Muñoz obtuvo el Premio Euskadi de Literatura en 2004. Los cinco cuentos que acoge la citada obra muestran, desde puntos de vista diferentes, el conflicto político que vive Euskal Herria. En opinión del crítico literario Ibon Egaña, «Muñoz describe la afabilidad, la inocencia -varios de los protagonistas son niños- y la impotencia de los personajes en un fondo lluvioso ahogado por la violencia. En la emoción estética que surge de ese contraste reside la universalidad de estas narraciones» (in Egaña, Ibon. "Bost bozeto langarraren gainean", Egunero, 12-04-2003). «Puede que para muchos sea un espejo; una manera de conocer otros puntos de vista para otros. Pero a todos nos resultará placentero leer lo bien escrito, lo genialmente escrito», subraya el poeta Rikardo Arregi Diaz de Heredia (in Arregi Diaz de Heredia, Rikardo. "Bizia lo", El periódico de Álava, 12-10-2003).


Más información sobre el autor su obra en Internet:

© Foto de Jokin Muñoz: noticiasdealava.com

© Hausturak: Alberdania

© Joan zaretenean: Alberdania

© Letargo: Alberdania