ROZAS, Ixiar

(Lasarte-Oria, 1972)

"Cada cosa tiene su piel y su hueso, su apariencia y su ser, su máscara y su verdad", escribe el pintor Franz Mark refiriéndose a la certidumbre interna de las cosas. En plena carrera de Ciencias de la Información vislumbré la trampa: siempre hay alguien detrás del ojo que mira, por lo tanto no existen una sola verdad ni la objetividad, hay tantas verdades como ojos. Dudar ante la apariencia de las cosas y las palabras. Por esta razón opté por una búsqueda que parte desde dentro para mirar hacia fuera; alimentarse de toda dimensión espacial y temporal posible, condiciones de sensibilidad, para volver hacia adentro: un intento de acercamiento a la complejidad de las múltiples realidades y verdades que nos rodean.

Estudiar los mecanismos del guión y trabajar como guionista en Barcelona, ciudad determinante en mi formación, colaboraron en esa búsqueda. Edo zu edo ni (2000), mi primera novela, fue concebida en Barcelona. Después vinieron el poemario Patio bat bi itsasoen artean (2001) y Luego les separa la noche (Erein 2003) traducción de Sartu, korrontea dabil (Erein 2001). Esta novela se abre con Korronteak (Lluvia en la ventana, en la edición en castellano). Por otro lado, la trilogía sobre la joven Yako (creada en torno a los cuatro elementos de la naturaleza) se adentra en el territorio de la literatura juvenil.

La obra de teatro Una sola noche/ Gau bakar bat (Hiru 2004), de la que soy autora, fue adaptada a una propuesta de danza- teatro tras un proceso de creación colectiva. El poema homónimo que incluye la publicación ha sido fruto de este proceso y acaba de ser publicado en inglés en la revista Tribes.

Atravieso diferentes prácticas expresivas y propuestas (contra)culturales debido a una necesidad de búsqueda continua. Soy cocreadora e impulsora de periferike.org, punto de fuga que organiza los encuentros interdisciplinares Memorie Periferiche (Livorno, 2003) y Periferiak (Bilbo-Donostia, 2004, 2005 y 2006).

El documental Laberinto de mentiras y la publicación trilingüe Begiradak (miradas y memorias desde el margen- glances and memories from the fringes) son resultado de estas experiencias.

Próximamente publicaré Negutegia (Pamiela 2006), novela que se alimenta de todo lo explicado en esta breve poética".

Rozas, Ixiar. "Biografía", in Olaziregi, M.J. Pintxos. Nuevos cuentos vascos, Lengua de Trapo, Madrid, 2005.


"En Edo zu edo ni Ixiar Rozas elige como protagonista para su novela a una mujer madura, Graziana, cercana a los sesenta años, que descubre, casi sin quererlo, el vacío en que se encuentra su vida. Es una mujer que ha vivido en función de otros miembros de su familia y que aparece definida ante los demás, pero también ante ella misma, por el lugar que ocupa dentro de su hogar. Una mujer, en definitiva, que se presenta como ama de casa, esposa y madre. Un viaje que realizará con otras mujeres del barrio a un lugar denominado Okabe, donde se encuentran unas cuevas que en el pasado fueron escenario de aquelarres, supondrá un cambio esencial en su vida. (...) En cuanto al aspecto técnico es de reseñar el juego narrador-narratario sobre el que se establece todo el discurso novelesco. La novela reúne, así, en la voz de la protagonista-narradora, múltiples voces, cambiantes, que se dirigen a diferentes interlocutores, a veces difíciles de identificar, pero focalizadas siempre sobre la protagonista. Una voz narradora que une acción, pensamiento y diálogo, pero también fantasía y elucubración onírica. (...)

[Sartu, korrontea dabil] Estamos ante una novela coral, casi una colección de narraciones independientes, aunque con un pequeño vínculo que las une en una especie de cadena. En esta segunda novela se nos presentan una multitud de personajes, cada uno con su propia historia, que apenas roza la de los demás, ya que su conexión es casi de pura contigüidad. (...)

Todos estos personajes se mueven en una ciudad que les es ajena, ya que todos parecen extranjeros perdidos en esas calles. Esta ciudad, París, pero podría ser cualquier otra, es el espacio ideal que da a estos personajes la oportunidad de desaparecer y ser anónimos. Difuminarse entre los demás y perder su propia identidad.(...)

Si la novela comienza cuando varios de los personajes llegan a la ciudad en tren, termina cuando varios de ellos vuelven a la estación para marcharse de la ciudad. Los fragmentos de vida que se cuentan en esta novela no son sino un paréntesis que se abre y se cierra. Estas vidas que en un momento dado confluyeron en la ciudad, continuarán después del final de la novela, quizás en otra ciudad, quizás con alguna relación entre ellas o estableciendo nuevos vínculos provisionales".

(Rojo, J., "En torno a la narrativa de Ixiar Rozas", Quimera 234, sept. 2003, 33-34).

"Una sola noche habla sobre la última noche. Es la unidad de tiempo para un Apocalipsis que se ha hecho cotidiano. La presidiaria es el centro de esta obra sin centro. Una mujer sola, su carcelera, se ahoga en su vida de silencios y renuncias. La voz insoportable de un periodista redobla el peso de los silencios que él mismo produce, tras la pantalla, a través del hilo del teléfono, frente al rostro contenido de la mujer alguna vez amada. Un pintor se debate entre ausencias que sus dibujos no pueden colmar. Una pareja de mendigos habla, bebe y proyecta proyectos absurdos, ahora que todo tiene que terminar. Un niño sin nombre espera nacer. Y todos andamos, ridículamente, con zapatos naranjas."

(Editorial Hiru. Sinopsis de la obra Gaur bakar bat/Una sola noche, 2004).

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