El libro vasco

BREVE INFORME SOBRE LA PRODUCCIÓN EDITORIAL EN EUSKERA

© Jorge Giménez Bech (Presidente de la Asociación de Editores en Lengua Vasca)

© Traducción: Eskarne Mujika Gallastegi

Publicado en la revista electrónica Transcript




Estas líneas tienen como objeto dar a conocer un hecho un tanto extraño que al lector posiblemente le resulte novedoso; por ello quizá sea conveniente decir unas palabras preliminares sobre las características principales que definen dicho hecho como tal.

El grupo social que ha logrado mantener viva una de las lenguas más antiguas de Europa hasta el siglo XXI, valiéndose del idioma y de la cultura, conforma, hoy en día, una comunidad. Sin embargo, esa comunidad, la nuestra, la de los vascohablantes (unas 800.000 personas), está repartida en tres administraciones diferentes: dos de ellas en Comunidades Autónomas del Estado Español (Comunidad Autónoma Vasca y Comunidad Foral de Navarra), mientras que las restantes provincias vascas (Lapurdi-Labourd, Nafarroa Beherea-Basse Navarre, Zuberoa-Soule), carentes de identidad administrativa específica, están incluidas en el Departamento francés de los Pirineos Atlánticos (64).

La segunda particularidad que incide directamente en la producción editorial vasca no es menos importante que la primera: por diversas razones político-culturales, actualmente el euskera no es la lengua predominante en las provincias vascas. Al contrario; todas las personas vascohablantes son, cuando menos, bilingües (puesto que se expresan también en francés o en castellano), en tanto que la mayoría de los ciudadanos vascos son monolingües, es decir, no hablan euskera, sino francés o castellano.

Así que, se mire como se mire, los editores vascos (aquí me limitaré a hablar de los editores que publicamos en euskera, tema central al que la revista Transcript dedica este número especial) nos movemos en un mercado harto complejo.

No obstante, esta complejidad de mercado no resta valor a la producción editorial en euskera, como lo demuestran los datos que expongo a continuación (1).

En el año 2003 se publicaron 1.574 títulos en euskera, con una tirada media de 2.403 ejemplares. En total se lanzaron al mercado 3,8 millones de libros.

El 72% de ese total corresponde a nuevas ediciones y el 28% a reediciones de libros anteriores. Si tomamos en cuenta el idioma de origen, el 69% de títulos nuevos son obras creadas en euskera, mientras que el 31% son traducciones de otros idiomas.

El 41% de los libros escritos originalmente en euskera se referían a temas de educación y enseñanza, el 20,5% a literatura infantil y juvenil, el 18% a ciencias humanas y sociales, y el 12% a literatura para adultos.

En lo referente a las ventas, el sector editorial vasco (recuerdo una vez más que hablo sólo de publicaciones en euskera) facturó 27,6 millones de euros en el año 2003. Por áreas, y considerando sólo las líneas principales, el 6% de esa facturación corresponde a libros sobre educación y enseñanza, el 20% a la literatura infantil y juvenil y el 7% a la literatura para adultos.

En cuanto a la infraestructura industrial que hacen posible la producción y facturación de libros en los porcentajes mencionados, hay que señalar que las empresas editoras privadas (69) producen el 71,5% de los títulos publicados, mientras que el 13% de los títulos en euskera corren a cargo de las instituciones políticas (el 15,5% restante corresponde a publicaciones gestionadas por entidades culturales o de otra índole, y a publicaciones de autor).

Por lo que atañe a los hábitos de compra y lectura de libros, por desgracia aún no contamos con datos fiables relativos al mercado en lengua vasca, porque los estudios de que disponemos no toman en cuenta la variable idiomática de forma congruente. Otro tanto se puede afirmar en lo tocante a los datos sobre la producción editorial en lengua vasca (con la salvedad del estudio realizado por J-M Torrealdai), ya que hasta ahora nunca se ha llevado a cabo un estudio específico y serio al respecto, y en las ocasiones que se han recopilado datos en relación con el asunto, aparecen entremezclados con los relativos a la producción editorial en español. Por todo ello, hoy por hoy resulta imposible hacer un diagnóstico preciso de nuestra industria cultural.

Con el propósito de dar solución a este problema, el Departamento de Cultura del Gobierno Vasco, en colaboración con la Asociación de Editores en Lengua Vasca y otros agentes del sector, ha iniciado el proceso de confección de un estudio sobre la producción editorial en euskera, que cumplirá funciones de barómetro anual en determinadas áreas. Si ese proyecto llega a buen puerto, pronto estaremos en condiciones de acompañar los meros datos con interpretaciones más precisas.

Así y todo, merced al conocimiento que nos brinda la experiencia, podemos afirmar que, al ser la nuestra una comunidad que persigue con ahínco la normalización lingüística, los vascohablantes concedemos suma importancia al desarrollo de nuestra industria editorial, especialmente en el terreno de la producción literaria. Buena muestra de ello es la presencia que nuestros escritores y editores van consolidando en el mercado internacional.

Porque, en efecto, la dimensión no es el único factor a considerar, ni siquiera el más importante normalmente, al menos en lo que al ámbito de la comunicación y creación cultural se refiere.




(1) Los datos que se utilizan en este artículo proceden principalmente de dos fuentes:

Euskal Liburugintza. 2003 ("Producción editorial en euskera. 2003"), J.M. Torrealdai, en la publicación Jakin, Donostia-San Sebastián, enero-abril, 2005, Pág. 146-147.

Comercio interior del libro en España. 2003, Precisa Research, Federación de Gremios de Editores de España, Madrid, 2004 (en la que se incluye el estudio complementario que dicha empresa realizó el mismo año en la Comunidad Autónoma Vasca)




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