ITURBE, Arantxa

(Alegia, 1964)

"Decidí mucho antes lo que quería hacer en la vida que lo que quería ser. Yo quería escribir. Y con esa intención me licencié en Ciencias de la Información. Suponía entonces que era la formación más adecuada para poder trabajar en aquello que me gustaba. Pero resultó que antes de llegar a la meta me enamoré de la radio. Descubrí que en el fondo me había confundido de objetivo. Lo que yo quería era contar, no tanto escribir. Y en eso se me han ido los años: contando, contando de todo y mucho en un magazine de radio.

A una compañera de trabajo, y amiga, le dio por preguntarme de vez en cuando, "pero, ¿tú no querías escribir?". La verdad es que yo escribía y escribo todos los días. Para contar. Para que nuestras palabras vuelen a través de las ondas, no para ser leídas por cualquiera. Hasta que un día comencé a escribir pensando que quizá lo que yo escribiera podría llegar a los ojos, y ¿por qué no?, al corazón de alguien.

He escrito, sobre todo, narraciones cortas. Seguramente porque no puedo separar mi profesión de mi afición. O quizá porque me gusta ser concreta, rápida y directa en lo que cuento.

He publicado un par de libros de narraciones (Ezer baino lehen -1992, Elkarlanean-, Lehenago zen berandu -1995, Alberdania-) y una crónica amarga sobre la maternidad (Ai, ama! -1999, Alberdania), por si a alguien le apetece leerlos. Pero no he perdido la vocación de contar a quien siente pereza ante las letras. La cuestión es coincidir.

Cuento para que alguien me escuche, escribo para que alguien me lea. Y aun así, estoy segura de que si supiera que nadie escucha lo que cuento ni nadie lee lo que escribo, no cambiaría ni la profesión ni la afición. He acertado de lleno en ambas. Las dos me llenan el corazón. Y eso es mucho llenar."

(Arantxa Iturbe, "Biografía" in Olaziregi, M.J. (comp.) Pintxos. Nuevos cuentos vascos, Madrid, Editorial Lengua de Trapo, 2005).


"Las relaciones de pareja constituyen el núcleo central de las narraciones que Arantxa Iturbe ha publicado en sus dos libros: Ezer baino lehen ("Antes de nada", 1992) y Lehenago zen berandu (1995; Ya ni siquiera es tarde, Alberdania, 2005. Trad: Jorge Giménez Bech). Prevalecen los protagonistas femeninos, mujeres que viven en núcleos urbanos marcados por el estrés y el ritmo frenético diario. Sus narraciones tienen una espontaneidad y frescura que inunda no sólo el registro y los modos de expresión de sus personajes, sino toda la organización de la trama. Y es que la prosa de Iturbe huye del adorno gratuito y del artificio innecesario para, con breves pinceladas y constantes cambios de ritmo narrativo, relatar con ironía las frustraciones, soledades y malentendidos de esos urbanitas tan necesitados de cariño."

(Olaziregi, M.J., "Prólogo", in Pintxos. Nuevos cuentos vascos, Madrid, Lengua de Trapo, 2005.)


"El realismo y las frustrantes relaciones de pareja se volvieron una constante entre los narradores de los noventa: Karlos Linazasoro (1962), Arantxa Iturbe (1964), Jabier Muguruza (1960), Xabier Montoia (1955) o Iban Zaldua (1966). Su realismo se modela en virtud de la relación o distancia que el narrador adopta en las obras de los autores mencionados. Arantxa Iturbe se desenvuelve como pez en el agua a la hora de destapar las ambigüedades, los equívocos y, no pocas veces, el infantilismo de los protagonistas masculinos en lo que toca a las relaciones de pareja. No faltan en sus cuentos la perspicacia ni el humor de tono irónico"

(I. Aldekoa, 2004, Historia de la Literatura Vasca, Donostia, Erein, pág. 225).


Más información sobre la autora:

© Foto: Susa (Literaturaren Zubitegia)

© Lehenago zen berandu: Alberdania

© Ai ama!: Alberdania