OLASAGARRE, Juanjo
(Arbizu, 1963)
Licenciado en Psicología y de profesión profesor. Juanjo Olasagarre es conocido por su destacado trabajo en el ámbito de la poesía, aunque también ha hecho incursiones en otros géneros como la narrativa y el teatro. Su primer poemario fue publicado en 1991 bajo el título de Gaupasak (Susa). Según el poeta y crítico Felipe Juaristi, «el libro de Juanjo Olasagarre versa sobre la pasión o sobre la vanidad que uno mismo alberga. Muestra muy bien la evolución de ese proceso. Es de noche. Nos aguardan largas y profundas horas. Nos ponemos frente al espejo y comenzamos por prepararnos para la pelea que se avecina, a través de la memoria damos repaso a nuestro 'yo'. Después elegimos las ropas y complementos que vamos a llevar, y a medida que nos vamos vistiendo más encendido es el deseo, al igual que el cigarro que nos llevamos a la boca. Aparece la tercera persona que forma triángulo junto al deseo y al 'yo': un 'tú'. Y de nuevo el recuerdo, lo que fuimos en el pasado. Y de nuevo el deseo en busca de un cuerpo más allá del nuestro. Un blues. Una alcoba en el horizonte. Sexo. La satisfacción del deseo. El punto de inflexión de la pasión. La eclosión de la vanidad, 'yo' y 'tú' pasan a ser 'nosotros'. Y al amanecer en lugar de la tristeza nada, en lugar de la alegría nada. Tras el placer la pasión es ceniza. Sin paraíso. Todo está caducado» (in Juaristi, Felipe. "Pasioaren lorea", Euskaldunon Egunkaria, 21-12-1991).
Diferente planteamiento presenta su segundo poemario, Bizi puskak (Fragmentos de vida; Susa, 1996), donde es apreciable la influencia de la Spoon River Anthology de Edgar Lee Master. El poeta selecciona a veintitrés personajes de diferente sexo y edad, otorga a cada una de ellas una voz, por lo que los poemas van surgiendo de las reflexiones que cada uno plantea. En el prefacio de la obra se nos explica en qué contexto se sitúa la 'trama': «Un pueblo de la cordillera navarra. Alrededor de dos mil habitantes. Los montes y bosques, las tierras de labor, abundantes; la industrialización, una vez se asentó en la década de los cincuenta, hizo que la mayoría de los habitantes dejaran el campo para entrar en las fábricas. Ello que hizo que además del paisaje cambiara la mentalidad y la visión que se tenía sobre el mundo. En la década de los ochenta llegaron (para alegría de los jóvenes y para escándalo de los más mayores): La Revolución Sexual, la Otra Revolución, las Drogas y aquel Rock Radical Vasco». En opinión del crítico literario Iñaki Aldekoa, los poemas de Bizi puskak son «historias cruzadas que se buscan en un escenario que las abarca y les da un sentido integrador, con el fin de objetivar una experiencia colectiva que también afecta al poeta. Son voces que interpelan, demandan y requieren una respuesta que vendría a completar la visión siempre limitada de los diferentes personajes, que conforman, en su totalidad, el "yo" colectivo del universo poético» (in Aldekoa, Iñaki. "Historia de la literatura vasca", Erein, San Sebastián, 2004).
Continuación del citado 'fresco' es el poemario Puskak biziz (Mosaicos vivientes; Susa, 2001), realizado gracias a la beca Joseba Jaka concedida por la Fundación Euskalgintza Elkarlanean. Aunque existen cambios entre una y otra obra: a pesar de que el segundo poemario mantiene gran parte de los personajes presentados en el primero -eso sí, en edad más avanzada-, parte de los temas ofrecidos en Bizi puskak desaparecen en Puskak biziz para dejar sitio a otras problemáticas. En este sentido, Jon Kortazar señala que si bien Bizi puskak es reflejo de la situación de la década de 1980, Puskak biziz lo es de los 90 (ver Kortazar, Jon. Montañas en la niebla. Poesía vasca de los años 90, DVD, Barcelona, 2006).
Koldo Izagirre establece dos etapas en la trayectoria poética de Olasagarre: «En la primera, la que se refiere a su primer libro [Gaupasak], al estar situada en la cruda realidad de la zona de Sakana muestra una fuerte voz propia. La región pasa a ser ejemplo del deseo y a la vez de la imposibilidad de vivir de acuerdo con una mentalidad euskaltzale progresista sin sufrir atropellos. El poeta ofrece una crónica de la asfixiante realidad mezclada con sentimientos personales: trata de hacer introspección aún sabiendo que el propio escritor es un territorio ocupado. Olasagarre mostró una notable madurez en los poemas de gran cadencia, se mostraba atento hacia su alrededor, en la tensión entre el 'yo' y el 'nosotros', mientras afilaba lo dicho con palabras vígenes (...), y empleaba los recursos estilísticos más elegantes, como la rima interior, con prudencia. Y todo impregnado de un pesimismo crítico lejano al conformismo.
»El segundo ciclo poético de Juanjo Olasagarre está compuesto por dos libros que forman una gran interpretación. En ella la sensibilidad múltiple del poeta se ve reflejada en varios personajes, y la poesía surge de la relación, a veces obligada, a veces accidental, que se establece entre ellos. Jubilados, divorciados, desempleados, amantes echados a perder, amigos presos, seropositivos... Olasagarre nos los muestra según sus problemas y psicología. A través de una escritura narrativa, carente de ornamentación y de notable claridad, el pesimismo del poeta ha encontrado razones objetivas en el sufrimiento de los otros. Muchas veces las reflexiones de los personajes adoptan el estilo epistolar, superando el monólogo en busca de la dialéctica. Mediante esta técnica ha conformado una obra múltiple en caminos, cruces y encuentros, muestra de una región habitada y viva, es decir, un habitáculo humano universal. Esta tragicomedia que en nuestra poesía no tiene igual nos pone a la vista una anti-Euskadi, un pueblo vasco real que tratan de ocultar las retóricas oficiales de uno y otro lado» (in Izagirre, Koldo coord. Juanjo Olasagarre, XX. mendeko Poesia Kaierak, Susa, 2001).
En cuanto a la narrativa, en 1998 el autor navarro publicaba con la editorial Susa la crónica Mandelaren Afrika (El África de Mandela, Ediciones B, 2000). Seis años después veía la luz su primera novela: Ezinezko maletak (Maletas imposibles; Susa, 2004). Con dicha obra el Olasagarre obtuvo el Premio de la Crítica Española. A finales de la década de 1990 tres amigos -Harakin, Jexux Mari eta Fermin- del pueblo navarro de Lekunberri-Aranaz reciben una sorprendente noticia: el que fuera cuarto miembro de la cuadrilla -Bazter- acaba de fallecer en Londres. Tras un pasado en común ligado a la militancia en la izquierda nacionalista, los cuatro amigos llevaban años alejados tanto geográficamente como ideológicamente. Junto al viaje lleno de imprevistos que los restantes amigos deciden emprender hacia el Reino Unido, Ezinezko maletak da cuenta de los sucesos que acontecieron en el pasado de los protagonistas. Tal y como explica el escritor Aingeru Epaltza, «el asunto que sobrevuela la novela es la capacidad que el lugar de origen tiene para condicionar y complicar nuestra existencia» (in Epaltza, Aingeru. "Koadrila (ez) alegera", Nabarra, 11-2004).
Olasagarre es además autor de una obra de teatro, Hegazti errariak (Aves errantes, Euskaltzaindia-BBK, 1996), galardonada con el Premio Toribio Altzaga de Teatro, así como de la traducción al euskera de una antología de poemas de W. H. Auden (Auden, W. H. Poemak, Susa, 1994).
Más información sobre el autor y su obra en Internet:
© Juanjo Olasagarreren argazkia: Zaldi Ero
© Bizi puskak: Susa
© Puskak biziz: Susa
© Ezinezko maletak: Susa
